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Odontología Solidaria en el Congreso Nacional SESPO

Los voluntarios de OS dieron a conocer las actividades de la Fundación en el Congreso celebrado en Girona

La Fundación Odontología Solidaria tuvo presencia en el XXIII Congreso Nacional de la Sociedad Española de Epidemiología y Salud Pública Oral (SESPO), celebrado los pasados días 20 y 21 de octubre en la ciudad de Girona. La mencionada entidad, que inició su andadura hace ya 25 años, desarrolló durante la celebración de este Congreso un extenso programa científico que, como refleja el boletín electrónico de la propia SESPO, “ha servido de foro para actualizar e intercambiar opiniones sobre los factores de riesgo de las enfermedades orales, promoviendo las tendencias actuales donde la prevención es una parte más del tratamiento“. Los diversos ponentes trataron en este marco cuestiones como la atención bucodental infantil o en las personas ancianas, entre otros temas.

La Dra. Agnès Ministral, presidenta del Congreso, nos cuenta que se siente satisfecha con los resultados del encuentro, al que asistieron 210 personas, destacando que “los temas científicos tratados fueron de interés, como demuestra la gran participación de los asistentes en los debates e incluso el impacto que tuvimos en las redes sociales”. “De otro lado –prosigue– procuramos que fuera un Congreso saludable en el sentido amplio de la palabra, mediante iniciativas como las ‘pausas activas’ que se realizaron”. “El clima fue excelente tanto a nivel científico como humano”, destaca.

Odontología Solidaria fue una de las ONG del sector bucodental con presencia en el Congreso SESPO, dando a conocer las actividades de la Fundación entre los asistentes. Alba Murillo, una de las voluntarias de OS que acudió a Girona, hace también un balance positivo de la experiencia. “Se estableció un ambiente muy familiar entre los asistentes –nos cuenta–, lo que propició que pudiéramos explicar a muchos de ellos qué es la Fundación y cual es el trabajo que realiza“. Como fruto de estos encuentros, añade, Odontología Solidaria tendrá la posibilidad de dar a conocer a final del presente curso universitario su existencia, métodos y valores a estudiantes de quinto curso de Odontología de la Universitat de Barcelona, hecho que sin duda supondrá un potencial de nuevos voluntarios susceptibles de integrarse en nuestra organización.

Nuevos convenios de colaboración con tres entidades de higienistas bucodentales

Firma de Convenios de Colaboración con las presidentas de la Federación Española de Higienistas, el Colegio de Higienistas de Galicia y el Colegio de Higienistas de Castilla La Mancha

La colaboración y el trabajo conjunto con entidades, colegios profesionales e instituciones es de vital importancia para Odontología Solidaria, por cuanto refuerza nuestra acción, y posibilita que un mayor número de personas puedan disponer de los tratamientos de salud bucodental a los que de otro modo no tendrían la posibilidad de acceder debido a su situación socioeconómica. El Patronato de nuestra Fundación hace constantes gestiones en este sentido, esfuerzos que dieron nuevos frutos durante la celebración en Santiago de Compostela del XXIX Congreso Nacional HIDES 2017, los pasados días 20, 21 y 22 de octubre. En tan significativo marco, la presidenta de Odontología Solidaria, María Dolores Cuenca, firmó sendos Convenios de Colaboración con la Federación Española de Higienistas Bucodentales, presidida por Mercedes AlberdiAndrea Pardo, presidenta del Colegio de Higienistas de Galicia; y Merian Fernández, presidenta del Colegio Profesional de Higienistas de Castilla La Mancha.

En virtud de los mencionados Convenios, la Federación Española y los Colegios de Higienistas de Galicia y Castilla La Mancha toman el compromiso de “promocionar la labor de la Fundación Odontología Solidaria entre sus colegiadas/os”, así como el de “realizar charlas de promoción de la salud oral a colectivos en situación de riesgo de exclusión organizadas por las Clínicas Odontología Solidaria”. Por su parte, OS dará prioridad a los higienistas dentales pertenecientes a estas organizaciones “a la hora de realizar su acción voluntaria en las Clínicas Odontología Solidaria” que la Fundación tiene por el territorio español.

Odontología Solidaria y las tres entidades anteriormente mencionadas se comprometen también en otros puntos del acuerdo alcanzado a “la organización conjunta de actividades formativas” como cursos, congresos, seminarios, proyectos de investigación e iniciativas de otra índole “sobre temas que respondan al interés mutuo de las instituciones firmantes”. También a organizar diversas actividades prácticas, además de establecer “un intercambio de información y documentación, así como de informes, caso de ser los mismos necesarios, sobre todo para el cumplimiento de los fines fundacionales”.

La presidenta de Odontología Solidaria, María Dolores Cuenca, valora de modo muy positivo la firma de estos acuerdos. “Para nuestra entidad –comenta– son muy importantes, ya que nos dan a conocer entre sus asociados y colegiados, lo que supone un potencial de voluntarios para nuestras clínicas”. A ello se añade el relieve de firmar convenios con instituciones representantes de los higienistas dentales, profesionales de gran importancia en cualquier clínica odontológica. “En este caso concreto –prosigue la presidenta de OS–, cabe añadir también que los higienistas tienen una formación muy buena en cuanto a promoción de la salud bucodental. Es muy destacable su colaboración con nosotros mediante charlas donde se realiza un significativo trabajo de educación en este ámbito, lo que supone una gran labor preventiva, que es a lo que deberíamos enfocarnos”, concluye.

Voluntarios de OS participan en la acción solidaria de Dentists 4 Refugees en Grecia

Una brigada de voluntarios de Odontología Solidaria viajará el próximo mes de noviembre a Grecia, con el objetivo de la colaborar en la acción solidaria emprendida en febrero de 2017 por parte de Dentists 4 Refugees. Se trata de una iniciativa destinada a velar por la salud bucodental de los numerosos refugiados establecidos en el país, potenciada por la Comisión Social del Col·legi Oficial d’Odontòlegs i Estomatòlegs de Catalunya junto a las organizaciones no gubernamentales Odontología Solidaria, Dentistas Sin Fronteras, Zerca y Lejos y Amb Les Teves Mans, en colaboración con InWoCaDe Foundation y Khora Foundation.

Los voluntarios de OS trabajarán en una clínica dental de la ciudad de Atenas abierta a finales de 2016 con el objetivo de atender a los refugiados sirios, afganos y de otros países que huyeron de los conflictos armados de sus respectivos países, y que desde hace largo tiempo se encuentran en Grecia, asentados en campos de refugiados establecidos por las autoridades locales o en distintos asentamientos no oficiales.

La situación de estas personas refugiadas constituye una crisis humanitaria sin precedentes. Las acciones emprendidas por las autoridades griegas, la Unión Europea y las Naciones Unidas resultan claramente insuficientes para hacer frente al problema. Organizaciones no gubernamentales y personas a título individual asumen la imprescindible ayuda humanitaria en el país, aunque la necesidad sigue siendo todavía muy grande.

Las organizaciones internacionales de salud que trabajan sobre el terreno, han constatado entre las principales patologías que afectan a las personas refugiadas en Grecia los trastornos psicológicos, las enfermedades crónicas descontroladas y las enfermedades bucodentales. En el ámbito odontológico –y teniendo en cuenta que la Seguridad Social griega no ofrece prestaciones en este ámbito ni para los ciudadanos del país ni para los refugiados–, la falta de asistencia provoca que día tras día aumente la morbilidad de origen bucodental.

Odontología Solidaria está implicada en la iniciativa Dentists 4 Refugees desde el momento en el que empezó a fraguarse este proyecto a mediados de 2016, y desde entonces han sido diversos los viajes de voluntarios de nuestra Fundación a Grecia, con el objetivo de paliar en la medida de lo posible la situación. Con todo, siguen siendo imprescindibles nuevos voluntarios para afrontar esta crisis humanitaria. Los profesionales del sector bucodental (odontólogos, estomatólogos, higienistas y auxiliares) interesados en implicarse en este proyecto, pueden contactar a tal efecto con la Comisión Social del COEC mediante el correo electrónico social@coec.cat.

“Me siento bien dando algo de lo único que sé”

Josefina Guzmán

Josefina Guzmán de la Cruz, odontóloga de 58 años, ejerce en el ámbito privado, pero saca horas para colaborar como voluntaria en la Clínica Solidaria de Granollers. Originaria de la República Dominicana, actualmente reside en Barcelona. Hemos hablado con ella para conocer mejor su experiencia en la Fundación y sus motivaciones en el ámbito solidario.

– ¿Cuando empiezas a colaborar con Odontología Solidaria?

– Hace un par de años. Conocí la Fundación gracias a Albert Cabestany: él y yo trabajamos juntos, me hablaba mucho de Odontología Solidaria, y como yo hacía mucho tiempo que quería hacer alguna actividad de tipo solidario me decidí.

– ¿De dónde venía este deseo de hacer trabajo solidario?

– Es que a mi este país me ha dado mucho, y pensé que algo debía yo dar. Tenia el deseo de ayudar. Sabía que existían organizaciones solidarias, pero no sabía como encontrarlas y en realidad tampoco las había buscado mucho. Era un deseo latente que al final se pudo realizar. A mi me gusta dar algo de lo que sé, de lo único que sé. Te sientes bien dándolo.

– ¿Por un deseo de justicia, o por otras motivaciones?

– No pienso tanto a un nivel global, sino a un nivel personal. Sabes que hay mucha gente que lo pasa mal y puedes ayudar un poquito.

– ¿Qué tal la experiencia hasta el momento en la Fundación?

– A mi me gusta mucho hacer este voluntariado. El día que vienes a la Clínica Solidaria es como una salida, como un despeje: haces exactamente lo mismo de todos los días, atender a pacientes, pero a mi me despeja. Me sienta bien. Aquí hago prótesis. El trato con los pacientes en bueno en general. Normalmente son muy agradecidos.

– En algunos casos, acuden a la Fundación personas con historias personales muy complicadas…

– Sí, es verdad. Normalmente no hay mucho tiempo para hablar con los pacientes, porque se trabaja mucho, pero algunos te cuentan estas situaciones. Y da que pensar, por supuesto. Hace que te sientas privilegiada, y que pienses: “Dios mío, y tu que pensabas que tus problemas eran graves”. Te ayuda a relativizar.

 – ¿Qué le dirías a un odontólogo joven para invitarle a que nos conozca?

– Que aquí se aprende mucho. Se aprende a tratar con la gente y con las situaciones que luego te vas a encontrar en la consulta, y sobretodo aprendes sobre la profesión. La gente pregunta al compañero, hay una sinergia muy positiva, y el trato con los compañeros es francamente agradable.

Hacia una nueva Clínica Solidaria en Málaga

Firma del convenio de colaboración en Málaga

Odontología Solidaria se esfuerza para maximizar sus recursos materiales y humanos, con el objetivo de paliar, en la medida de sus posibilidades las carencias de la atención bucodental en el sistema sanitario público, que implica que muchas personas con escasos recursos no tengan acceso a los tratamientos que requieren. Mucho es el trabajo realizado, pero muchas son también las capas de población que demandan estos servicios, lo que indica la necesidad de abrir nuevas Clínicas Solidarias en diversos puntos del territorio.

En este sentido, se han sentado las bases para que en el futuro la ciudad de Málaga tenga también una Clínica Solidaria. Sería la segunda en la provincia, ya que desde 2015 funciona en Fuengirola un centro de nuestra Fundación.

La apertura de nuevos recursos necesita, ante todo, de complicidades con otras personas y entidades comprometidas con la acción solidaria. Por ello, se ha firmado un Convenio de Colaboración entre el Colegio Oficial de Dentistas de Málaga, la Fundación CIRHMA y la Fundación Odontología Solidaria con el objetivo de poner en marcha y asegurar el funcionamiento de una Clínica Solidaria en Málaga, cuyos promotores son las dos últimas entidades, y que se ubicará en un espacio público cedido por el Ayuntamiento de Málaga.

El, Dr. Lucas Bermudo por parte del Colegio de Dentistas de Málaga, Miguel Carmona como presidente de la Fundación CIRHMA y el Dr. Jesús Rueda como vicepresidente de Odontología Solidaria, firmaron hace escasas fechas el mencionado acuerdo, con una vigencia de dos años, renovándose automáticamente por idéntico período si ninguna de las partes expresa modificaciones.

Por lo que respecta a los compromisos adquiridos por los firmantes, y entre otros puntos, Odontología Solidaria se compromete a realizar los trámites pertinentes para la instalación, autorización de funcionamiento y mantenimiento de la futura clínica, “que atenderá a personas en situación de vulnerabilidad de Málaga y su provincia” derivadas a través de los profesionales del Área de Derechos Sociales del Ayuntamiento de Málaga, Centros de Salud y Entidades de Acción Social.

Por otra parte, entre los compromisos de la Fundación CIRHMA figuran la inclusión en su cartera de servicios el servicio de Odontología Solidaria, así como llevar a cabo “una tarea de dinamización y sensibilización de las administraciones públicas y entidades sociales del territorio a fin de presentar la iniciativa e intentar recabar los apoyos y recursos necesarios” para mantener la Clínica Solidaria de Málaga.

El articulado del convenio establece también la colaboración del Colegio de Dentistas malagueño, que junto a otros puntos promocionará la labor de Odontología Solidaria entre sus colegiados “para promover el flujo de voluntarios”, además de “apoyar explícitamente en los foros públicos la labor de la clínica”.

Más de 8.700 horas de trabajo voluntario durante el primer semestre del año

Dos voluntarias de OS atendiendo a un paciente en la clínica de A Coruña

Los voluntarios de Odontología Solidaria realizaron entre los meses de enero y junio de 2017 8.751 horas de trabajo altruista en las diferentes clínicas de la Fundación. La cifra refleja un incremento durante los resultados correspondientes al año anterior, ya que durante el mismo período de 2016 el número de horas fue de 8.675,5. Este es el resultado del compromiso de los 257 voluntarios activos con los que cuenta nuestra entidad en este momento, profesionales y estudiantes pertenecientes a las distintas ramas de la odontología.

El grupo mayoritario de profesionales implicados en los objetivos y valores de la Fundación es el de los odontólogos (123 voluntarios), seguido por el de higienistas (52) y estudiantes de la materia (35). Auxiliares de clínica (22), higienistas en prácticas y personas correspondientes a otros perfiles (9 en ambos casos), complementan la radiografía del voluntariado de la Fundación, junto a los auxiliares administrativos (7) que también prestan servicio en la organización de modo desinteresado.

Gracias al esfuerzo de todas estas personas, a lo largo del primer semestre de 2017 Odontología Solidaria ha atendido a sus clínicas a un total de 2.823 personas que, a causa de su situación socioeconómica, de otro modo no habrían tenido la posibilidad de acceder a los tratamientos en materia de salud oral que precisaban, Cabe destacar que 227 de estos pacientes eran niños de hasta 18 años de edad.

Los usuarios que se han tratado en las clínicas de Odontología Solidaria, llegaron a la Fundación derivados en su mayoría por distintos Servicios Sociales municipales (54,2% de los casos), aunque también por Centros de Salud (43,7%) y entidades del Tercer Sector (1,9%).

“La solidaridad llena un hueco que todos tenemos en el corazón”

Carlos Lucas

Carlos Lucas, médico estomatólogo de 67 años de edad, mantuvo operativa su propia clínica dental en Albacete durante 35 años. Se jubiló en febrero de 2015. Aunque ya no ejerce como dentista al estar dado de baja en el Colegio de Odontólogos y Estomatólogos albaceteño, sigue vinculado al mundo odontológico colaborado en la Clínica Solidaria de la ciudad castellano-manchega, donde presta ayuda técnica. Esta es su historia.

— Colaboras en la Clínica Solidaria de Albacete desde muy al principio. ¿Cómo empezó todo?

— Yo estaba en Inglaterra para celebrar el cumpleaños de mi única nieta, y leí en la edición digital de La Tribuna de Albacete que al cabo de unos meses abriría la Clínica Solidaria. En cuanto llegué a Albacete establecí contacto con María Dolores Cuenca para ofrecerme como colaborador en el aspecto práctico: subsanar averías técnicas de poca importancia, colocar el letrero de Odontología Solidaria… cosas así. Como no puedo ejercer como odontólogo, pensé que era otra manera de cooperar con el proyecto.Y así seguimos. De vez en cuando me llaman, o yo paso por allí, y hago lo que se requiera. Es un papel poco visible, pero necesario.

— Entre otras cosas, estás pendiente de ajustar los equipos…

— Bueno, si una turbina no acaba de ir bien la engraso, y cosas así. Ten en cuenta que cuando yo establecí mi propia consulta en Albacete no había ningún servicio técnico de equipos dentales en la ciudad. Entonces, para evitar los costes que suponía el traslado de un técnico de Madrid a Albacete, tuve que aprender a reparar las averías de mis equipos. Esos pequeños conocimientos alguna vez nos han permitido no dejar de usar un equipo en la Clínica Solidaria de Albacete.

— ¿Por qué, al conocer que se abría la Clínica Solidaria de Albacete, decidiste implicarte?

— Porque ayudar a las personas en riesgo de exclusión social, y darles como mínimo un tratamiento dental básico, me parece una causa noble. Hay que hacerles un hueco y trabajar para ellos.

— ¿Es una manera de hacer un poco más justo nuestro mundo?

— Por supuesto. Hoy en día hay muchas organizaciones no gubernamentales que ayudan a los necesitados. Es una nota de calidad y de acercamiento a estas personas, y desde luego la Clínica Solidaria de Albacete ha marcado un hito en la ciudad. Ninguna otra especialidad tiene una clínica de estas características, quizá porque la enfermedad dental ataca con mucha más frecuencia a las personas que están en una situación económica complicada.

— En tu opinión, ¿por qué es interesante ser solidario?

— Es una manera de llenar un hueco que tenemos todos en el corazón. Hay mucha gente necesitada y tenemos que colaborar, darle un a estas personas tratamiento básico y que puedan masticar y disfrutar un poco comiendo. Esto supone una satisfacción para el que lo hace.

“La solidaridad surge de una profunda empatía”

Zulma Rodríguez

Zulma Rodríguez

Zulma Beatriz Rodríguez Predrouzo es voluntaria de la Clínica Solidaria de Madrid desde el año 2011. Nacida en Buenos Aires, empezó a ejercer la odontología en la capital argentina, hasta que como tantos de sus compatriotas tuvo que emigrar a causa del tristemente célebre corralito. Establecida en España desde 2002, Zulma trabaja en una clínica privada de Madrid, actividad que compagina con el voluntariado en la Fundación.

–  ¿Por qué te uniste a Odontología Solidaria?

— Por varias cosas. Yo siempre hice mucha actividad en la profesión aparte de estar atendiendo en la consulta. Hice docencia, y siempre trabajé a favor de la salud de los demás, sin importarme si era gratis o no. En Argentina, yo he atendido en hospitales sin que me pagaran nunca nada, y en la Facultad también tratábamos a personas que no podían pagar privadamente los tratamientos. Me encontré con gente muy humilde que iban allí muy acomplejaditos, y yo les explicaba que debían exigir y decir lo que les pasaba. Cuando llegué a España y me puse a trabajar, yo buscaba hacer actividades de este tipo, y leyendo una revista profesional vi que en Madrid existía Odontología Solidaria.

— Son ya muchos años los que llevas colaborando en la clínica madrileña. ¿Qué tal la experiencia?

— Muy buena. Hay algo que yo no había experimentado con anterioridad: el estar atendiendo en simultáneo a gente de muy distintas etnias, culturas y estilo de vida. Hay gente que viene de todos lados. Eso me sorprendió. Trabajar en la clínica de Madrid me da la posibilidad de conversar con estos pacientes, explicarles el por qué de las dolencias que tienen, hablarles de la importancia de un correcto cepillado… O sea, que también hago prevención, una prevención adaptada a la persona que tengo en frente. Tengo la posibilidad de dar a conocer a la gente que es importante incorporar la salud a sus hábitos vitales. Tengo la filosofía de que el que aprende esto se convierte en un agente de salud, porque transmite estos hábitos a su entorno.

— ¿Qué nos cuentas del ambiente de trabajo en la clínica?

— Tenemos todos los recursos materiales y, por supuesto, humanos. Estoy encantadísima con las compañeras del equipo técnico. A mi me resulta un ambiente lindísimo, porque OS comparte la filosofía que te expuse antes. También hay mucha gente recién licenciada, con diferentes niveles de conocimientos pero siempre con buena actitud, lo que de alguna manera es como estar viviendo en una especie de cátedra. Es una muy buena experiencia a nivel odontológico pero también a nivel humano. Otra cosa que quiero destacar es que se siguen las normas de bioseguridad a rajatabla: estoy muy contenta con este aspecto.

— Com has dicho anteriormente, tu acción solidaria en el mundo de la odontología viene de lejos. ¿De dónde surge esta motivación?

— Yo fui siempre así, Cuando era muy niña me preguntaban qué quería hacer de mayor y yo decía que quería ser maestra para tratar bien a los niños… quería hacer algo útil para los demás. No tengo ninguna idea política ni nada, es un sentimiento, o un estilo de vida. Es una empatía profunda, querer al prójimo.

— ¿Ayudar al prójimo resulta reconfortante?

— Yo pienso que sí. No todo el mundo tiene la oportunidad de tener una carrera que está dedicada al otro. Nosotros, si no tenemos pacientes, no somos dentistas ni médicos. Si un paciente me necesita y yo puedo ayudarlo, se establece una comunicación. Y esa es la satisfacción, la recompensa de todo el esfuerzo económico e intelectual que comporta hacer la carrera y mantenerse actualizado. Yo veo que la mayoría de la gente está contenta: conversa, vuelve sonriente, se le van los miedos…

— ¿Tienes la sensación de que, más allá de solucionar un problema concreto, contribuyes a la felicidad de los pacientes?

— Posiblemente sí, porque ellos nos hacen también felices. A veces veo chicas jovencitas que no pueden ni sonreír de la cantidad de caries que tienen, y cuando luego ves que recuperan la sonrisa, y te cuentan que están buscando trabajo, la verdad es que sientes una alegría bárbara.

“Estar en Odontología Solidaria comporta un choque de realidad”

Carlos Bello

Carlos Bello, odontólogo de 24 años, es uno de los voluntarios que forman parte del equipo de la Clínica Solidaria de Zaragoza. Licenciado en 2016, trabaja en la clínica odontológica de su familia en la capital aragonesa. Conoció la Fundación mediante un compañero de Facultad, y según dice en esta entrevista la acción solidaria le ha permitido descubrir otra cara de la odontología.

— ¿Cuando empezaste a colaborar en la Clínica Solidaria de Zaragoza?

— En septiembre del año pasado, recién licenciado. Conocí Odontología Solidaria por un amigo de la Facultad, Raúl, que empezó el voluntariado conmigo, pero tuvo que dejarlo porque se fue a Francia. Cuando me comentó que existía la Fundación, enseguida me pareció que era una buena manera de emplear el tiempo que tenía libre para ayudar a otras personas. Actualmente, voy a la clínica una vez por semana, todos los lunes. El ambiente es fantástico, hay muy buena gente, y he hecho unos cuantos amigos.

— ¿Odontología Solidaria es tu primera experiencia con una ONG?

— No, en la Facultad ya colaboré con Cruz Roja. Con otro amigo colaboramos en sesiones informativas sobre la salud oral dirigidas a la gente de Huesca. Me gusta ayudar a la gente, de algún modo me hace sentir realizado. Cuando empecé a colaborar con Odontología Solidaria me di cuenta que las personas que vienen a la clínica de Zaragoza son muy agradecidas. Saben que lo que estás haciendo supone un esfuerzo añadido, que lo haces sin ganar nada, y creo que lo valoran mucho.

— Entre nuestros pacientes, en ocasiones hay gente con situaciones personales muy problemáticas…

— Sí, es verdad. Gente con problemas muy serios. Tratar con estas personas te da un choque de realidad. A veces vivimos en nuestro pequeño mundo, cada cual el suyo, pero cuando empiezas a conocer el mundo de los demás te das cuenta de que hay mucha gente que pasa por situaciones difíciles. Los pacientes comparten sus problemas contigo, te los cuentan, y te vas dando cuenta de cosas…

— Este “choque de realidad” del que hablas, ¿ha ido modificando tu punto de vista?

— En parte sí. El contacto con los pacientes de Odontología Solidaria me llena mucho a nivel personal. Puede que al principio pensara que esta era una manera de practicar, de “hacer mano” aprovechando el tiempo libre. Pero eso solo fue el primer mes. Cuando empecé a ver la gente que va, y como está, empecé a mirarme las cosas de otra manera. Aquí descubres otra cara de la odontología.

“Los pacientes nos enseñan valores”

Modest Revert

Modest Revert formó parte del grupo de profesionales del sector bucodental que, en 1999, pusieron en marcha la Clínica Solidaria de Valencia. Médico estomatólogo de 59 años, Modest tiene su propia clínica dental en la ciudad, y sigue colaborando con la Fundación. En esta entrevista conversamos sobre el pasado, el presente y los objetivos de Odontología Solidaria.

— Tu estabas al frente de la clínica de Valencia cuando abrió sus puertas…

— Sí, yo entonces era el delegado de Odontología Solidaria aquí. La iniciativa de la clínica partió de un grupo de diez o doce odontólogos, estomatólogos y estudiantes de Valencia. La inauguración oficial de la clínica fue en julio de 1999, pero la idea se empezó a trabajar un par de años antes. La principal dificultad fue encontrar un local en condiciones adecuadas. Al final, mediante Cáritas, encontramos el que todavía tenemos. En aquellos años todavía no era tan descabellado montar una clínica en un primer piso…

— ¿Había muchos voluntarios en esos primeros tiempos?

— No, muchos no. Piensa que en esa época había muchos menos dentistas que ahora. Aunque nunca nos faltaron voluntarios, la demanda de pacientes era superior. Lo importante es que siempre había gente dispuesta a echar una mano, y buena colaboración con el ICOEV y otras instituciones. Estuve unos cuatro años de delegado, y luego tomó el testigo José Ramón Frutos, otro de los compañeros que formaban parte del grupo inicial.

— Volvamos a ese grupo inicial que decidió organizar OS en Valencia. ¿Qué os motivó?

— Vimos que era algo que hacía falta. Hasta aquel momento, los servicios sociales del Ayuntamiento de Valencia mandaban a los usuarios a las clínicas privadas. El usuario presentaba dos presupuestos de dos clínicas distintas, el Ayuntamiento aprobaba uno, y mandaba a esa persona a la clínica elegida para que le pusieran una prótesis o le hicieran el tratamiento que necesitaba. Este sistema no permitía atender a muchos usuarios. Cuando plateamos la idea al Ayuntamiento, lo vieron muy bien. Se dieron cuenta de que se podría atender a más gente, ya que nosotros no perseguimos un beneficio económico.

— Sigues colaborando con la Fundación. ¿Qué actividades has hecho recientemente?

— Últimamente hemos realizado un curso de periimplantitis a beneficio de Odontología Solidaria con el Dr. Juan Rumeu, de Barcelona. Él ya colaboró con nosotros en los comienzos de la Fundación en Valencia. Tuvimos una buena asistencia, y contamos con la colaboración de entidades como Straumann, INIBSA, Dental Cervera, el ICOEV y la Universidad de Valencia.

—  ¿Crees que, por lo general, los profesionales de la odontología son personas solidarias?

—  Creo que en general sí, y cada vez más, conforme va entrando gente más joven y concienciada. Es un reflejo de la sociedad. Los odontólogos y estomatólogos no somos diferentes al resto, y hoy en día el espíritu solidario ha aumentado considerablemente en todos los ámbitos.

 — Pongámonos en la piel de un chico o una chica que, por ejemplo, esté acabando sus estudios de odontología. ¿Qué crees que le aportaría a esa persona colaborar con Odontología Solidaria?

— Yo diría que esta es una experiencia que le será útil. Si colabora en la clínica, podrá tratar a unos pacientes que siempre te dan más de lo que tu les puedes dar a ellos. Hay cosas que no se aprenden en la Universidad, que sólo las aprendes con experiencia, y tratando a personas que, como nos puede pasar a todos en un momento dado, pasan por un mal momento económico, pero tienen una calidad humana indescriptible. A esos jóvenes yo los animaría, porque estar en Odontología Solidaria es una especie de master: un master social y humano que les va a enriquecer mucho, y que les va a ser muy útil para su práctica diaria profesional. Si después de acabar los estudios pasan un par de años con nosotros como voluntarios, van a ver el mundo de otra forma. Lo digo en el sentido de que no todo es ganar dinero y tener cosas. Hay otros valores humanos que estos pacientes nos muestran día a día.

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