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Tercer concierto a beneficio de Odontología Solidaria en Valencia

El Palau de la Música de Valencia

El Palau de la Música de Valencia acogerá un concierto a beneficio de Odontología Solidaria protagonizado por la Piccolo Unión Musical de Mislata. La cita es el próximo día 11 de junio (19:30 horas) en la Sala Iturbi del Palau. Es la tercera vez que la mencionada formación musical actúa a beneficio de la Fundación, tras sus espléndidas sesiones acaecidas en 2013 y 2015.

En esta ocasión, participarán en la gala cuatro agrupaciones pertenecientes a la Piccolo Unión Musical de Mislata. En la primera parte, podremos disfrutar de la Banda-Orquesta Cracks, dirigida por Inma Moya, y de la Jove Banda, bajo la dirección de Alejandro Galarza. Tras el descanso, ocuparán el escenario de la Sala Iturbi la Orquesta Sinfónica de la UMMI, dirigida por José Antonio Cavero, y la Banda Sinfónica de la UMMI, de nuevo dirigida por Alejandro Galarza; esta última agrupación, actuará acompañada de un coro de 200 cantantes aproximadamente.

Esta variedad de formaciones permite, según se indica des de la Piccolo Unión Musical, “observar los valores que transmite la música, desde los intérpretes más pequeños hasta nuestros mayores”· La iniciativa implica un despliegue de veinte personas trabajando para coordinar los 300 músicos que pasarán por el escenario.

Los artistas han preparado un programa “muy variado y ameno”, del que nos adelantan la presencia en el repertorio de piezas “muy espectaculares para todos los públicos”, como Danzón núm, 2 para orquesta, de Arturo Márquez, Libertadores, de Óscar Navarro, o Lluna mediterrània, de Teodoro Aparicio, entre otras. Desde la Piccolo Unión Musical indican asimismo que “esta vez nos encontraremos con alguna sorpresa”, que lógicamente no desvelan totalmente, aunque apuntan a “una imponente puesta en escena” y a un final en el que la propuesta podría enriquecerse con algún elemento de danza.

El precio para asistir a esta nueva tarde-noche de música y solidaridad es de cinco euros por espectador. Las entradas pueden adquirirse desde la página web del Palau de la Música de Valencia.

“No me hice odontólogo solamente para ganar dinero”

Alejandro Leirós

Alejandro Leirós, odontólogo de 24 años, se licenció en junio de 2016. Vive en Pontevedra, pero recorre a menudo la distancia desde la ciudad donde reside hasta A Coruña para hacer voluntariado en nuestra Clínica Solidaria. En esta conversación, ahondamos en su trayectoria en nuestra entidad y los motivos de su vinculación a Odontología Solidaria.

— ¿Desde cuando eres voluntario en la clínica de A Coruña?

— Fui un par de veces como higienista cuando estaba estudiando el último año de carrera. Luego, al terminar los estudios, empecé a trabajar como odontólogo en una clínica de Madrid, que es donde estudié. Al regresar a Galicia, me incorporé a la clínica de A Coruña.

— ¿Cómo supiste de Odontología Solidaria?

— Por internet. Hace ya tiempo, la clínica todavía no estaba abierta. Me puse en contacto con la central, y me conectaron con la gente de A Coruña. Fui a conocerlos, y a ver donde se instalaría la clínica. En esa época todavía estaba estudiando en Madrid. Fue mi primer contacto.

— ¿Qué te motivó a contactar con nosotros y, más tarde, implicarte como voluntario?

— Siempre me atrajo la idea de hacer algo así, de ayudar. Quería echar una mano, y lo de viajar al extranjero haciendo un voluntariado no me atraía. Cuando descubrí Odontología Solidaria pensé que era ideal para mi, porque me permitía hacer un voluntariado cerca de casa, atendiendo a la gente de aquí que necesita ayuda.

— ¿Con qué frecuencia vas a la clínica?

— Actualmente voy dos días a la semana. Un día entero, y una tarde.

— Desde de Pontevedra a A Coruña hay un buen trecho. ¿No es mucho trajín?

— Yo voy a gusto. El viaje en tren se me hace muy rápido. Y, en todo caso, me compensa el viaje. A parte de hacer la labor que hacemos con los pacientes, allí hay un ambiente de trabajo inmejorable. Los voluntarios somos como una piña, sé que me lo pasaré bien.

— ¿Qué hay del trato con los pacientes?

— Los pacientes son agradables, simpáticos. Son personas muy agradecidas. Por lo general yo me dedico a hacer prótesis dentales, y eso implica una relación larga con el usuario, aproximadamente mes y medio. Te da tiempo de ir charlando, de conocer a la persona y de coger confianza. Te encuentras con personas que han pasado por situaciones muy duras, y eso te da perspectiva. Te das cuenta de que no todo en la vida es tan fácil como hayas podido tenerlo tu. Impresiona bastante, pero escuchando esas experiencias aprendes lo que es la vida… Al final del tratamiento, ves lo contentos que están con dientes, y ese momento es el que más me gusta: lo disfruto y es algo que me llena. Yo soy odontólogo porque me gusta lo que hago, nunca hice la carrera solamente para ganar dinero. Evidentemente, hay que ganar dinero para vivir, pero al margen de eso me gusta ayudar a la gente.

Convenio de colaboración entre HIDES Aragón y Odontología Solidaria

Tarragó (iz.) y Cuenca (dr.) firmando el convenio

Para la Fundación Odontología Solidaria es de gran importancia establecer relaciones de colaboración con las entidades que trabajan sobre el terreno en las ciudades donde están ubicadas nuestras clínicas solidarias. De este modo, se coordinan esfuerzos con los que se consigue dar una mejor atención bucodental a los colectivos desfavorecidos de cada territorio. En este sentido, el pasado día 8 de abril se firmó un Convenio de Colaboración entre Odontología Solidaria y la Asociación Profesional de Higienistas Bucodentales de Aragón (HIDES Aragón).

Con este acuerdo, y entre otros puntos, la Fundación se compromete a dar prioridad a los higienistas bucodentales asociados a HIDES Aragón a la hora de admitirlos para realizar su labor voluntaria en la Clínica Solidaria de Zaragoza. Del mismo modo, existe otro acuerdo entre OS y el IES Miguel Catalán de la capital aragonesa, con la finalidad de que los alumnos de este centro de formación profesional realicen sus prácticas de higiene bucodental en la clínica de Zaragoza.

La Dra. María Dolores Cuenca, presidenta de Odontología Solidaria, y Rosa Tarragó, presidenta de HIDES Aragón, firman el convenio entre ambas entidades. Entre los compromisos de Odontología Solidaria indicados en el acuerdo, destaca también la organización conjunta de actividades formativas como cursos, congresos, seminarios, proyectos de investigación y otros, sobre temas de respondan al interés mutuo de las Instituciones firmantes. Por su parte, HIDES Aragón adopta, entre otros, el compromiso de promocionar la labor de la Fundación Odontología Solidaria entre sus asociados.

El convenio tiene vigencia anual, y se renovará de manera automática por períodos idénticos de un año si ninguna de las partes expresa modificaciones al respecto. HIDES Aragón y Odontología Solidaria constituirán una Comisión Mixta paritaria integrada por dos representantes de cada entidad que se reunirá por lo menos una vez al año, con el objetivo de “compartir la información y balance del año anterior, poder planificar el presente ejercicio anual y debatir todos los temas propuestos por ambas entidades”.

“Me motiva contribuir a paliar las desigualdades”

Rafael Pla

Rafael Pla

Rafael Pla García forma parte del equipo de voluntarios que garantizan el funcionamiento de la Clínica Solidaria de Albacete. Médico estomatólogo de 59 años de edad, Pla dirige su propia clínica privada, y forma parte también de la Junta del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos albaceteño, institución que jugó un rol decisivo en la implantación de Odontología Solidaria en la ciudad.

—  Formas parte del equipo de la Clínica Solidaria del Albacete desde el principio, cuando esta era todavía un proyecto. ¿Cómo fue el proceso?

— Todo empezó cuando María Dolores Cuenca propuso al Colegio que le echara una mano con el proyecto, cuando todo se estaba empezando a fraguar. Las primeras reuniones que se tuvieron con la Fundación Odontología Solidaria fueron en la sede colegial. María Dolores fue quien empezó con esta iniciativa, pero el Colegio decidió implicarse enseguida…

— Para llegar a buen puerto, también fueron necesarias otras complicidades, ¿verdad?

— Sí. Sobretodo del Ayuntamiento y la Diputación, que nos cedió un local, primero en una ubicación, y más adelante en la actual. Las instituciones respondieron muy bien. También se tuvieron contactos con Cáritas, con la Cruz Roja y con los Servicios Sociales del Ayuntamiento, para que encauzaran la admisión de pacientes. Esta es una parte muy importante del protocolo que se sigue en Odontología Solidaria.

— ¿Cómo ha acogido la ciudad esta iniciativa?

— Muy bien. Hay un ímpetu que hace que en Albacete se conozcan los servicios que estamos prestando. De hecho, el problema que tenemos es que se nos va acumulando la lista de espera. Con la crisis, mucha gente tuvo que limitarse a los tratamientos que ofrece la Seguridad Social. Hemos visto como se les hacen las extracciones y luego se interrumpe el tratamiento porqué no hay más cobertura. Faltaba un eslabón que hemos aportado nosotros, ya que hacemos mucho trabajo en odontología conservadora y en tratamientos periodontales. También es verdad que en ocasiones hay un poco de confusión con cierta franquicia que hace gala de una “odontología social”, lo que hace que alguna gente se confunda, cuando en realidad no tiene nada que ver con lo nuestro. Nos da mucha rabia esta confusión, porque esta franquicia se ampara en lo social cuando es mentira. En realidad, se aprovechan de compañeros y hacen muy mala práctica. Pero creo que cada día la gente está sabiendo diferenciar más lo que hace esta franquicia y lo que hacemos en Odontología Solidaria.

—  Hablabas antes de la limitada cobertura odontológica que de la Seguridad Social. ¿Crees que la situación se podría revertir a corto o medio plazo?

— Yo creo que no. La Seguridad Social cada vez está más en quiebra, y es imposible que cambie la situación por mucho que los políticos quieran hacer demagogia. Supondría un coste económico que, en mi opinión, la Seguridad Social no puede asumir en este momento.

— Una vez abierta la Clínica Solidaria de Albacete, también te implicaste en la misma como voluntario…

— Claro que sí. Es algo muy gratificante. Cuantas más veces vas yendo, mejor te sientes. Yo voy con mi auxiliar. Estamos encargándonos de la prótesis. También va una hija mía otra tarde cada quince días, con su auxiliar. Todos lo que hacemos voluntariado salimos muy satisfechos: ves que puedes ayudar, te encuentras con buena gente y prestas un servicio a quien lo necesita… Yo se lo recomiendo a todos los compañeros, porque con la demanda que tenemos, si fuéramos más voluntarios podríamos ampliar el horario. Próximamente celebraremos la asamblea del Colegio y expondremos el tema, a ver si podemos captar más colaboradores.

– Personalmente, ¿qué te motiva?

— Poner mi granito de arena, colaborar para paliar un poquito la desigualdad que hay. Ofrecer lo que mejor sabes hacer a quien más lo necesita.

— ¿Es tu primera experiencia en una ONG?

— Sí. Anteriormente había colaborado en algunas iniciativas pero de una manera muy puntual, no con la continuidad de ahora. Si embargo, mis hijos dentistas sí que han estado vinculados con entidades de este tipo, trabajando en países como Birmania, Ecuador o República Dominicana.

— ¿Qué nos cuentas del trato con los pacientes que acuden a la Clínica Solidaria?

— Lo primero es intentar ponerte a su nivel. Encuentras muchos inmigrantes, y a veces también a gente que ha tenido muy mala vida. Para que los pacientes se sientan bien atendidos, yo pienso que es importante preguntarles por sus cosas, y en ocasiones te encuentras con historias muy duras. Hace un tiempo, atendí a un antiguo compañero de colegio en la escuela primaria que se había pasado 22 años en la cárcel por un tema de tráfico de drogas, y que afortunadamente ahora está rehabilitado. Son situaciones que te dan qué pensar, y que sin duda te hacen crecer como persona. Vivimos en un mundo muy alejado de estas situaciones, y aunque leemos cosas de este tipo, nunca es lo mismo que estar hablando con estas personas, con las que acabas empatizando.

“Siento que tengo un deber hacia la gente que no ha tenido tanta suerte como yo”

Conchi Lanza

Conchi Lanza empezó a trabajar hace veinte años como protésica, y más tarde se formó como higienista dental, profesión que ejerce en una clínica de Madrid, y que compagina con los estudios universitarios de la carrera de Odontología. Nuestra compañera, de 44 años, es también voluntaria en la Clínica Solidaria de la capital, y formó parte de la primera expedición de Odontología Solidaria a Tetuán (Marruecos) a finales de 2016.

 — ¿Cuando empieza tu vinculación con Odontología Solidaria?

— Hace algo más que un año. Anteriormente estuve colaborando con otra ONG relacionada con la odontología, Dental Coop. Participé con ellos en un proyecto en los campamentos saharauis. Cada dos días íbamos a los hospitales de la zona, que están como medio abandonados, y además de atender a la gente preparábamos a los auxiliares que había, dándoles un poco de formación, sobretodo en el tema de la desinfección.

— ¿Y qué te llevó hasta nuestra entidad?

— Yo quería hacer un trabajo más continuado. Una compañera mía, higienista dental, me habló de la clínica de Odontología Solidaria en Madrid, a la que empecé a ir todas las semanas. El ambiente es muy bueno, aunque nos faltan más voluntarios. A los pacientes siempre les explico la importancia de tener una buena higiene, les advierto de que si no lo hacen pueden perder los dientes que les quedan. Creo que si a la gente le explicas el porqué de las cosas será más consciente y pondrá más de su parte.

— ¿Qué te motivó para implicarte primero en Dental Coop y posteriormente en Odontología Solidaria?

—  Yo me siento afortunada, y creo que tengo un deber hacia la gente que no ha tenido tanta suerte como yo. Para mi es una obligación. Y además es una obligación que me hace sentir bien. Si quieres también es una obligación un poco egoísta, porque uno mismo gana mucho. Poner tu granito de arena para que otra persona tenga una mejor calidad de vida o sea más feliz, comporta una cierta satisfacción personal. Soy una persona con mucha empatía, me afectan las cosas, y pienso que si hago algo que hace sentir mejor a otra persona, yo también me sentiré mejor.

— El pasado mes de diciembre viajaste a Tetuán con la primera brigada de Odontología Solidaria en el proyecto conjunto que tenemos con la Asociación Hanan. ¿Qué balance haces de esa experiencia?

— Me gustó mucho, y me ha sabido muy mal no poder haber ir al segundo viaje, porque tenía un examen en esas fechas. En el primer viaje hubo que hacer mucho trabajo previo, preparar el gabinete, y solo pudimos trabajar con pacientes un par de días. La experiencia me gustó mucho, por las características del proyecto, que atiende a gente con discapacidades en un lugar donde hay mayor pobreza. Sientes que ayudas más. Cuando vas a sitios en los que cualquier cosa que hagas significa mucho para ellos, todavía es mejor. Tengo muchas ganas de regresar a Tetuán.

— Antes de viajar a Marruecos, participaste en las jornadas de formación previas que se hicieron en Extremadura. ¿Te resultó interesante?

— Sí, guardo muy buen recuerdo. En realidad se me hicieron cortas, porque pienso que todavía tengo mucho que aprender. La experiencia de estar en quirófano me dio mucho respeto, porque creo que es una responsabilidad tratar a niños con estas problemáticas, pero me gustó mucho. También me resultó interesante a nivel profesional. Aunque yo aquí en Madrid no trabaje con este tipo de pacientes, lo que aprendí allí también me aporta conocimientos.

— ¿Qué le dirías a un compañero de profesión para que viniera a Odontología Solidaria?

— Mira, yo se lo comento a amigas en la profesión, pero pienso que al final eso tiene que salir de uno mismo. Pienso que hay que tener empatía para ayudar más. La empatía también hace que hagas mejor tu trabajo, que entiendas mejor al paciente. Estamos trabajando en el ámbito de la salud, no vendiendo chaquetas. Ser voluntario para aprender y coger mano está muy bien, porque todos aprendemos con el voluntariado, pero hay que tener claros los valores. Hay que atender a estos pacientes igual que los atenderías en el sector privado.

“Odontología Solidaria vive un momento de renovación”

Rafa Monta

Rafa Montaña

Rafa Montaña forma parte del primer grupo de profesionales del sector que, en 1994, fundó Odontología Solidaria. Protésico dental de 56 años de edad, tiene su propio laboratorio en Granollers (Barcelona), ocupación que compagina con sus responsabilidades como vicepresidente de la Fundación, donde se encarga de la coordinación de clínicas. Así ve el presente y el futuro de nuestra entidad.

— Ante todo, cuéntanos brevemente como nació Odontología Solidaria.

— Todo empezó cuando un grupo de gente, como Mercè Morató y otros compañeros, coincidimos haciendo acción solidaria en los campos de refugiados del Sahara. Luego creamos la asociación Odontología Solidaria en Granollers. Al cabo de poco tiempo, descubrimos que había otras asociaciones similares en España, como Dentistas Sin Fronteras y Odontología Sin Fronteras. Nos reunimos con ellas en Menorca y les propusimos unirnos en una única entidad. Odontología Sin Fronteras estuvo de acuerdo y Dentistas Sin Fronteras no.

— ¿Qué supuso la unión con Odontología Sin Fronteras?

— Que pasamos a tener una estructura en todo el territorio español. Nos motivaban las mismas cosas. Fíjate que ambas entidades teníamos la palabra “odontología” en el nombre, lo que indica la voluntad de abarcar todo el sector. A raíz de la fusión, teníamos presencia en Madrid y Barcelona, y realizamos muchos proyectos en países en vías de desarrollo. Hasta que una de las socias fundadoras de Odontología Sin Fronteras, Blanca Gómez de Balugera, nos cedió una clínica en Madrid, lo que nos permitió empezar a trabajar aquí.

— En la actualidad son ocho las clínicas que trabajan bajo el paraguas de Odontología Solidaria, y eres tu quien las coordina. ¿Qué implica esta responsabilidad?

— Mi trabajo es intentar que todas las clínicas funcionen igual y bien, además de animar a los grupos de voluntarios para lograr una mejor atención a nuestros usuarios con una unidad de criterio. Que las clínicas compartan protocolos es algo muy importante, pero ha habido épocas en las que no había una persona que se ocupase de este aspecto, lo que comportaba algún problema. Ahora se han unificado procesos de trabajo y precios.

— ¿Qué diferencia a Odontología Solidaria de las otras ONG del sector?

— En primer lugar quiero remarcar que todas las ONG del sector bucodental hacen un gran trabajo. Son compañeros nuestros y tenemos buena relación con ellos. En nuestro caso, creo que lo que nos diferencia es que trabajamos sobretodo en España, lo que se traduce en un esfuerzo continuado a lo largo de todo el año que implica a 400 voluntarios y a los 15 trabajadores de nuestras clínicas. Esto es un gran esfuerzo diario.

— ¿Qué es lo mejor de las clínicas de OS y qué aspecto de su funcionamiento habría que mejorar en primer lugar?

— Lo mejor es la gente que tenemos en las clínicas, y con ello me refiero tanto a los voluntarios como a los equipos técnicos. Es cierto que tenemos menos voluntariado que antes, pero es un voluntariado más fiel, con lo que los equipos funcionan mucho mejor. Esto facilita que podamos atender bien a la gente, pero también atendemos a menos usuarios de la que querríamos, porque hay días que nos faltan voluntarios.

— Según tu experiencia, ¿por qué hace voluntariado la gente?

— Creo que hay dos tipos de personas. Hay un voluntariado que viene a hacer curriculum. Por otra parte, tenemos al voluntario fiel, la persona que hace esto para sentirse mejor. Colaborar a hacer la vida más fácil a los demás le hace mejor a uno mismo. Es mi caso. Yo trabajo unos días en mi laboratorio para ganar dinero, y otros días soy voluntario en Odontología Solidaria para sentirme bien.

— ¿También para denunciar una situación injusta?

— También. Yo creo que las cosas se demuestran haciéndolas. Si solo vamos repitiendo que las cosas están mal, no cambiamos nada. Hay que demostrar que los cambios son posibles en la práctica.

— ¿En qué momento está la Fundación a tu entender?

— En un momento de renovación, iniciado el último año. Creo que es importante destacar que en el nuevo Patronato hay gente muy implicada desde hace tiempo en el trabajo diario de las clínicas, y esto me hace ser optimista.

— ¿Cómo ves Odontología Solidaria dentro de cinco años?

— Más grande y más fuerte. En los últimos años hemos profesionalizado los equipos técnicos, y yo creo que esto ya está dando sus frutos, y dará aún más. Se podrá atender a más gente y con toda seguridad tendremos más clínicas.

“Nos sentimos afortunados colaborando con Odontología Solidaria”

Abdeslam Bakouri

Abdeslam Bakouri

El Dr. Abdeslam Bakouri preside desde hace cerca de 25 años la Asociación Hanan de Tetuán (Marruecos), entidad con la que Odontología Solidaria comparte un proyecto centrado en la atención bucodental de niños y niñas con discapacidad. Médico de 68 años de edad, compagina las responsabilidades en Hanan con el ejercicio profesional en su laboratorio de análisis clínicos. Formado en nuestro país –estudió la carrera en Valencia y la especialidad en Madrid–, el Dr. Bakouri nos habla de la trayectoria y objetivos de la asociación que preside, así como de la colaboración con Odontología Solidaria.

— ¿Con qué objetivos se fundó la Asociación Hanan?

— La Asociación Hanan se fundó en 1969, y su objetivo es el cuidado de los niños con discapacidad y su educación, tanto dentro del centro como en lo relativo a la integración en las escuelas ordinarias. También tenemos bastantes talleres para la formación profesional. Nuestro objetivo fundamental es la integración de los niños con discapacidad. A nosotros no nos gusta llamarlos niños con necesidades especiales, preferimos definirlos como niños con poderes especiales, y pensamos que teniendo estos poderes especiales pueden estudiar, pueden trabajar y pueden integrarse.

— ¿A cuántos niños y niñas atienden en la actualidad?

— Son casi quinientos. Trabajamos en la atención temprana, cuando se detecta la discapacidad, con el objetivo de conseguir su integración cuanto antes mejor. Intentamos prepararlos para que a los seis años se puedan integrar en las escuelas normales. De esta manera, dejamos el centro de educación especial sólo para discapacidades graves, o para los chicos que no encuentran centro, porque en este ámbito no sólo hay que matricularlos, también hay que adaptar las escuelas y formar a los profesores. Afortunadamente, ahora tenemos unos doscientos niños que están integrados en escuelas ordinarias y van muy bien. Cuando salen de las escuelas, vuelven a la asociación para obtener un título de formación profesional reconocido por el Ministerio de Educación.

— ¿Cuáles son las discapacidades más frecuentes?

— Tenemos discapacidades auditivas y sensoriales, que son una tercera parte, y en la mayoría de los casos problemáticas intelectuales, tanto síndrome de Down, como autismo y otras… Tratamos con todo tipo de discapacidad excepto en el caso de las personas invidentes, que tienen una fundación especialmente para ellas. Como somos los pioneros, desde el principio nos vinieron todo tipo de personas. Hasta el año 1990 teníamos internado, y acudía gente de todo Marruecos. Actualmente no tenemos internado porque afortunadamente hay centros de educación especial por todo el país.

— ¿Cómo se financia la asociación?

— Mediante las cuotas de nuestros socios, que son unos 1.800. La ciudad de Tetuán es muy solidaria con la asociación, y apoya cualquier proyecto. Por otro lado, hemos tenido muchos proyectos con la Agencia Española de Cooperación Internacional al Desarrollo, y con lugares como AndalucíaValenciaBarcelona o Bilbao. Nuestro mayor problema es el día a día, porque en la asociación trabajan 120 personas. Además de la parte educativa, tenemos comedor, transporte… necesitamos muchos especialistas como ortofonistas, fisioterapeutas o psicólogos. 

— ¿Qué impresión tuvo cuando se establecieron los primeros contactos con Odontología Solidaria?

— Tuvimos una gran suerte cuando nos visitó Núria Camps por primera vez. En poco tiempo hicimos un convenio y vino un primer equipo. Ahora van a venir de nuevo, el próximo día 26 de febrero. Se han encargado del equipamiento que faltaba para la consulta de odontología. Somos afortunados.

— ¿De qué modo contribuye Odontología Solidaria a los objetivos de la Asociación Hanan?

— Para nosotros esta es una cuestión muy importante, ya que los niños con discapacidad suelen tener muchos problemas de higiene bucal. Nos faltaba una colaboración y un aliado en este aspecto, y la hemos encontrado con Odontología Solidaria. Ha sido importantísimo por el material que hemos conseguido a través del proyecto, y también por las personas que han venido. Son gente muy competente como el Dr. Jesús Rueda, que tiene mucha experiencia en atención odontológica a niños con discapacidad. Todos los que han venido son gente con mucha dedicación. Estamos muy contentos de haber conseguido un convenio con una Fundación tan importante y tan seria.

— Por lo tanto, es usted optimista respecto al futuro de la colaboración entre la Asociación Hanan y Odontología Solidaria…

— Sí. A veces se inician proyectos solamente para un año, y siempre existe la posibilidad de que no haya una continuidad. Pero el convenio que firmamos con Odontología Solidaria es para tres años, con equipamiento total. Y, sobretodo, con la buena voluntad de la gente de la Fundación, que ha visto que Hanan necesita esta colaboración, y está involucrada. 

— ¿Por qué decidió usted en su día implicarse en la Asociación Hanan?

— Cuando estudiaba en España conocí varias ONG y me pareció fenomenal lo que estaban haciendo. Al regresar a Marruecos, vi que en mi país había muy pocas entidades solidarias. Me hice miembro de la Asociación Hanan con el antiguo presidente, quien antes de morir en 1993 me pidió que me hiciera cargo de la asociación. Al principio no pensaba que iba a estar tan involucrado, pero con el tiempo uno está contento de lo que está haciendo, porque hay buenos resultados. Hemos crecido, hemos tenido apoyos muy importantes tanto en Marruecos como en España, y esto te estimula.

— ¿Tiene usted a alguna persona con discapacidad en su familia?

— No, ni en mi familia ni en mi círculo cercano. Es cierto que mucha gente se implica con la Asociación como consecuencia de tener personas con discapacidad en su familia, pero no es mi caso. Aunque también le digo que, para mi, Hanan es mi familia…

— ¿De dónde surge su motivación solidaria? 

—  Si pensamos que en el mundo hay dos tipos de gente, personas con necesidad y personas sin necesidad, estamos equivocados. Todos podemos tener una necesidad en cualquier momento. Uno no debe ser egoísta y pensar: este problema no es el mío. ¡Es problema de todos! Si yo tengo posibilidades, debo pensar en quien no tiene esas posibilidades. Tenemos que ayudar, porque como dice el refrán, es de bien nacido ser agradecido. Los que ahora no tenemos problemas debemos estar contentos y ser solidarios, porque algún día vamos a necesitar también que otra gente sea solidaria con nosotros. 

‘Toc toc’, teatro solidario en Albacete

La Fundación Odontología Solidaria organiza la representación teatral de la comedia Toc toc, que tendrá lugar el próximo día 25 de febrero en el Teatro Municipal de Albacete (19 horas). El donativo de la entrada es de 6 euros.

Escrita por el autor francés Laurent Baffie, y subtitulada La comedia más obsesiva, Toc Toc es una farsa cómica en dos actos que narra el encuentro, en la sala de espera de una consulta de psiquiatría, de seis personas, cada una con un toc (trastorno obsesivo compulsivo) diferente. La obra fue estrenada en 2005 en París, y desde entonces ha sido vista por miles de espectadores en Francia, Bélgica, Canadá y España.

Tendencia a decir obscenidades (coprolalia), repetición sistemática de palabras o frases (palilalia), necesidad patológica de contar objetos (aritmomanía), miedo extremo a enfermar (nosofobia), perturbación del lenguaje que consiste en repetir el enfermo involuntariamente una palabra o frase que acaba de oír o pronunciar él mismo (ecolalia)… Esas son algunos de los trastornos que sufren los protagonistas de la obra, y cuya cura han ido a buscar a la consulta. Las situaciones que se generan en esta sala de espera son fuente de comicidad para los espectadores de la obra.

El espectáculo será representado por el grupo de teatro local Miel Sobre Hojuelas, bajo la dirección de Juan Pedro Bermúdez Algaba. Las entradas se pueden adquirir en la Clínica Solidaria de Albacete (C/ Gerona, 21, local), la Clínica Dental Doctora Cuenca (C/ Tesifonte Gallego, 27, 2º) y el Colegio de Odontólogos de Albacete (Plaza Altozano, 11, 1º Izq.)

El Consejo General de Dentistas recibe el Premio OS 2016

Entrega Premio OS

Óscar Castro (derecha) recibe el XI Premio OS

El Consejo General de Dentistas de España recibió el XI Premio Odontología Solidaria, otorgado por el Patronato de la Fundación con el objetivo de reconocer la labor de quienes han efectuado acciones sanitarias a beneficio de las personas con dificultades para acceder a la salud bucodental. El presidente del Consejo, Dr. Óscar Castro, recogió el galardón el pasado día 28 de enero en Madrid, en un acto celebrado tras la Asamblea General de Odontología Solidaria.

En su discurso de aceptación, Castro agradeció la distinción, señalando que suponía “un honor que se valore el trabajo desinteresado que hacen tantos profesionales para que una odontología de calidad y verdaderamente solidaria esté al servicio de las personas que realmente lo necesitan”. El presidente del Consejo elogió también el trabajo de Odontología Solidaria y los voluntarios que trabajan en sus ocho clínicas en diversas ciudades.

Óscar Castro abogó en su intervención por la necesidad de “garantizar que las personas más necesitadas reciban los tratamientos odontológicos que demandan”, enfatizando a renglón seguido la necesidad de “evitar mediante las diferentes acciones de índole política que estamos efectuando que los empresarios sin escrúpulos puedan jugar con las ilusiones y con la salud de lo más desfavorecidos”. En este sentido, agregó que el Consejo trabaja por una regulación de la publicidad sanitaria que impida que determinadas firmas lancen mensajes engañosos, “para lo que ya tenemos el compromiso del Ministerio de Sanidad y el apoyo de una amplia mayoría de diputados y senadores”.

El presidente del Consejo indicó que este organismo, mediante la Fundación Dental Española, “ha avalado y apoyado recientemente las doce clínicas solidarias que dependen de colegios oficiales de dentistas, y estamos trabajando para que nuestro mensaje llegue con nitidez a la sociedad. Porque es en estas clínicas, y en otras similares como las de vuestra Fundación, merced a las cuales habéis podido atender a más de 50.000 personas desde el año 1994, en las que se puede y se debe confiar”.

La entrega del XI Premio Odontología Solidaria tuvo lugar en la sede de la Asociación Española de Fundaciones, cuyo presidente, Javier Nadal, asistió al acto en compañía de otros invitados como el Dr. Antonio Montero, presidente del Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de la I Región, el Dr. Agustín Moreda, presidente del Colegio Oficial de Odontólogos y Estomatólogos de la VIII Región, y el Dr. Ismael Tárrega, presidente del Colegio de Odontólogos y Estomatólogos de Albacete.

María Dolores Cuenca, nueva presidenta de Odontología Solidaria

María Dolores Cuenca

María Dolores Cuenca

La Dra. María Dolores Cuenca es la nueva presidenta de Odontología Solidaria, encabezando el nuevo Patronato de la entidad que fue aprobado por los socios de la misma durante la Asamblea General celebrada en Madrid el pasado sábado día 28 de enero.

La Dra. Cuenca, que toma el relevo de Albert Cabestany en el cargo, asume la presidencia de un Patronato muy renovado, que también está integrado por el Dr. Jesús Rueda (vicepresidente), Rafa Montaña (vicepresidente), Rosa María Tarragó (secretaria), el Dr. José Manuel Díaz López-Dóriga (tesorero), Alba Murillo (vocal), Marisol Velarde (vocal), Lara Vivero (vocal), Silvia Yuste (vocal) y el Dr. Federico Gerona (vocal), 

Médico estomatólogo de 59 años, María Dolores Cuenca promovió la puesta en marcha de la clínica de Odontología Solidaria en Albacete, inaugurada el 17 de febrero del pasado año 2016. En esta entrevista publicada con motivo de la apertura de la clínica castellanomanchega, Cuenca detalla el largo proceso de trabajo previo que comportó, así como las complicidades que se generaron para que el proyecto llegara a buen puerto. Su alta implicación en la Fundación, llevó a María Dolores Cuenca a formar parte de la primera brigada de Odontología Solidaria en Marruecos el pasado mes de diciembre.

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